Aquí, en la orilla del abismo, con ojos de terror, mirando hacía el vacio incontenible de la locura, saboreando cada intrepido paso que podría ser... destinada a arrojarse a la más intensa caída, en ese goce soñado de pulular segundos antes de destrozarme por completo.
Ven pequeño animal y acompañame a ese recorrido vertiginoso, acompañado unicamente por la maraña que tejemos en cada hablar, y las miradas fijas que dicen todo, que dicen nada, que en mi mundo de símbolos lo es todo, que en tu mundo de locura sin igual lo es nada.
Ven, acercate pequeño animal, pon tu hocico sobre mi hombro y acompañame en ese estruendoso caer sobre el abismo de la locura.
Recorramos juntos por segundos la mayor intensidad de un momento para luego caer en el frio torrencial de la realidad. Tal vez, si, solo tal vez, quedemos lo suficientemente vivos para levantarnos, poco. si, y solo, en remota casualidad podramos caminar, tal vez unos pasos antes de cumplir el destino cruel al que te estoy imponiendo, pero mirame animal, mirame tu, con tus desgastados y nobles ojos, y verás, en serio verás lo que dice un alma enterrada en los escombros de la batalla sin tregua, ven animal, acerca tu hocico a mi cuello, dejame abrazarte para que la caída sea más rápida, mas intensa.
El abismo nos espera pequeño animal, dame tu pata, ponla a mi pecho, y atrapa el último latido de ese corazón enegrecido, malicioso y que codicia una respiración más. Ve pequeño animal el final invisible de esta caída, lo que temo animal, es que la caída sea interrumpida por un peñasco que nos desgarre la frente y yo, yo jamás permitiría que tu murieras. Así que agarrate fuerte con tus cuatro patas que si alguien ha de morir aquí, juro que seré yo.
Ven animal, no te asustes, son solo ideas, no tiene que pasar, procuremos lanzarnos juntos a ese abismo infernal, concedeme ese último deseo, este deseo que arde en mi torturada mentecita, que rie, que quiere acabar por siempre, por toda la vida.... que quiere desgarrar una vez más las cosmovisiones eternecidas por la humanidad.
Ven animal, giremos en el abismo de la insanidad.